Ángel sobre un caballo blanco
por Ernie Knoll
28 de abril de 2007
(Un sueño de afirmación y ánimo)
En mi
sueño camino por un pasillo largo y amplio. Detrás de mí se
oye el sonido de cascos de caballo. Cuando volteo veo un
ángel montado sobre un hermoso caballo blanco que viene a
galope. Su crinado y cola fluyen como una corriente del
mar.
Cuando se aproxima saludo al ángel. Su cabello es blanco y
está peinado hacia atrás. Su rostro es redondo, pero algo
largo y, cuando habla y sonríe muestra hoyuelos en sus
mejillas. Se detiene y le pregunto si mi esposa y yo
estamos compartiendo los sueños debidamente. El ángel
responde que debemos continuar compartiendo los sueños en
la manera que lo estamos haciendo, especialmente lo de la
Biblia y el Espíritu de Profecía.
Cuando le pregunto si Jesús está molesto con la manera como
hemos estado compartiendo los sueños, el ángel de un salto
se desmonta del caballo por el lado izquierdo y viene hacia
el lado derecho del caballo donde yo estoy parado. Me toca
el hombro izquierdo y menciona mi nombre celestial--el
mismo nombre que he escuchado en los otros sueños, aunque
no lo recuerdo después del sueño. El ángel dice que Jesús y
el Padre están muy complacidos con la manera como
compartimos los sueños. Si llegase a haber algo mal, Él me
lo dirá, y que debo evitar enredarme en cosas triviales. No
debemos preocuparnos por los que tengan dudas o causen
desagrados cuando les relatemos estas cosas. Dios se va a
encargar de ellos a su propia manera.
Nuevamente el ángel sonríe y dice que Dios está con
nosotros en todo lo que hacemos. No tenemos nada que temer,
porque Él es más fuerte que el enemigo que nos odia. Dice
que nuestro camino va a estar lleno de muchos con "lanzas y
espadas" pero no debemos preocuparnos, porque estamos
rodeados con el escudo de Cristo. El enemigo va a trabajar
con muchos mientras proseguimos, pero Dios va a triunfar.
El ángel vuelve a montar el caballo y se da vuelta para
regresar por donde había venido. Antes de irse, me dice,
“Sigue adelante confiado que Jesús viene y estará contigo
hasta el fin.