Un susurro apacible y delicado
Febrero de 2007
(Esto no fue un sueño)

Ahora sabemos por qué Becky fue impresionada a seleccionar Atlanta para hacer escala en nuestro viaje a Tennessee.
 
Cuando llegamos a Atlanta, nos tocó esperar dos horas. Decidimos caminar un poco. Cuando llegamos a nuestra puerta de embarque, B30, aún nos quedaban 45 minutos hasta la hora de partida. Becky se sentó a descansar. Yo me sentí impresionado a caminar más, así que me dirigí hacia el otro extremo del terminal. Al aproximarme al punto medio, noté un mostrador Delta de servicios para los viajeros donde había cuatro damas sentadas.  Al acercarme escuché una voz silenciosa que me dijo, “Ve y habla con la representante”.  Mentalmente estaba incierto sobre cuál de ellas sería. Nuevamente la voz me dijo, “Ve y habla con la representante”. Me preguntaba qué debía decir. Una tercera vez la voz dijo, “Ve y habla con la representante”.  
 
Ya que no sabía si esto era verdadero o no, caminé en silencio más allá de las representantes hasta el fin del terminal. Pensé, “¿Habrá sido mi imaginación, o será que de veras escuché una voz? Llegué a B1, me di vuelta y me dirigí de nuevo hacia B30. Al aproximarme nuevamente al mostrador Delta de servicios para los viajeros, una voz repitió, “Ve y habla con la representante”. Nuevamente me pregunté cuál de ellas. Escuché, “Ve, y te tocará la indicada”.  Pensé, “Déjame ir a buscar nuestros pasajes de donde Becky”.  Me pareció que eso era acertado. Entonces oí, “Pero, APÚRATE”.  Caminé rápidamente para buscar nuestros pasajes y le dije a Becky que tenía que hacer algo y que ya regresaba.
 
Regresé rápidamente al mostrador e hice cola. Delante de mí había dos personas. Nuevamente dudé cuál sería, ya que había cuatro representantes. La voz dijo, “Espera que te llamen”. Noté que no había nadie detrás de mí. Unos dos minutos más tarde, me vi caminando hacia la representante del extremo izquierdo. Me pregunté, “¿Qué será lo que debo decir?” La respuesta fue, “Yo te daré las palabras”.
 
Me acerqué a la representante y ella me saludó. Le dije, “Voy de regreso a Sacramento.  Me invitaron a hablar de un sueño que tuve”. Me miró un poco extrañada y me preguntó,  “¿Se trataba del cielo?” La miré y como único puedo describirlo es de esta manera: Mi boca estaba en marcha, pero mi mente estaba en punto neutral. Le respondí, “Sí, nos invitaron a mi esposa y a mí para hablar acerca de un sueño que tuve acerca del cielo”.  Ella dijo, “Yo creo en los sueños”.  Le dije que si me daba su correo electrónico, yo le enviaría una copia del sueño. Entonces me dijo que había estado orando todo el día. Necesitaba hablar con un pastor, porque a su hija le habían diagnosticado un cáncer terminal. Le dije que me escribiera el nombre de su hija y que muchos orarían por ella. Comenzó a llorar y exclamó, “¡Gloria a Dios!  ¡Gloria a Dios!”
 
Las dos representantes a su derecha también comenzaron a llorar, pues habían oído nuestra conversación y conocían la situación de su hija. Entonces la representante me preguntó en qué podía servirme. Para aligerar la situación, le dije que podía darme un asiento en primera clase. Entonces alcancé por encima del mostrador y la tomé de la mano. Le dije, “Elizabeth, Jesús viene y Dios ha oído tu petición por un ministro. Si es la voluntad de Dios, tu hija será sanada”.
 
He aquí un mensaje electrónico que llegó de Elizabeth algunas semanas más tarde:
 
“¡¡¡Cuánto agradezco sus oraciones!!! Nuestra familia ha sufrido de enfermedades y yo estoy agotada de trabajar en dos empleos. Hallaron que el cáncer está localizado en un solo sitio. Ella tendrá que tener una intervención quirúrgica y terapia. El cáncer no se ha extendido. ¡¡¡¡Dios es bueno!!!!  Doy gracias a Dios que aún hay individuos que oran. Creo en los milagros y me aferro a las promesas de Dios. ‘Él jamás me dejará ni abandonará. Él estará conmigo hasta el fin’. Espero que usted y su familia estén bien. Yo he estado relatando su sueño a otros. ¡¡Dios le bendiga!!  Le repito, por favor AGRADEZCA a todos por sus oraciones. ¡¡¡Las oraciones son poderosas!!! Bendiciones, --Liz”